Quién Somos

A la altura del valle de la Abadía de Santa Tecla, en una posición dominante entre las colinas del monasterio de Mora y el castillo medieval de Sterpeto, se halla Casalfarneto.

Se trata de una cabaña rural cuyo origen no puede determinarse con certeza a lo largo del tiempo. pero es probable que su historia empiece sobre el siglo XIV, tal vez como el hogar de los monjes. Sin duda estuvo largamente utilizado por los agricultores y ganaderos en la zona, como cuentan las personas mayores ya que, hasta los años setenta, todavía aqui se solia alevar terneros y almacenar el grano o la cosecha de girasol en el hermoso valle abajo.

Y el valle de montículos de Mora y Sterpeto mismo, que finaliza en un arroyo donde una vez hubo un molino de agua y un matadero, hace de Casal Farneto, junto con las colinas que lo rodean (por ejemplo el de "Farneto" por la calidad de robles que lo circundan) un lugar verdaderamente único e ideal para la vida humana, la fauna y la vegetación. La conversión de zona exclusivamente agrícola en actividades de agro-turismo, afortunadamente ha dejado intacta la calidad paisajística.

Alrededor de las carreteras blancas que la cruzan, se puede encontrar además los típicos cultivos locales (oliva, girasol, trigo, vid), precisamente, robles, pinos, arbustos, arándanos y más...
Hay numerosas rutas naturalistas que, de salir Casalfarneto, se pueden recorrrer a pie o en bicicleta de montaña, decenas y decenas de kilómetros entre los bellos y variados paisajes de Umbría. Llegando al Parque Regional al este del Monte Subasio, por ejemplo, o hacia el oeste a lo largo de la antigua carretera franciscana o la de Castillos, siempre sin tener que afrontar el asfalto.

A pocos minutos de carretera se pued llegar a Asís, y tomando la E45, alcanzar todos los principales centros de interés en la región, como Todi, Gubbio, Spoleto, Perugia.

Casalfarneto quiere ofrecer, a los que busquen una estancia relajante y beneficiosa y una experiencia rica de nuevos conocimientos en el arte, cultura, medio ambiente y la naturaleza, una forma nueva y antigua al mismo tiepo de entender el viaje. Por esta razon quiere ser para sus huéspedes un verdadero segundo hogar.

Las habitaciones cálidas y acogedoras con edredones de algodón indio y estancias cómodas y espaciosas decoradas con muebles antiguos, rústicos y cocinas equipadas, baños de estilo rico en ladrillo y travertino, la taberna con chimenea donde organizar barbacoas o cenas de cocido en un horno a leña, el jardín lleno de árboles, a la que asistie sólo la fauna autóctona: liebres, ardillas, porcupines, tiene arandelas .. y, a continuación, aún búhos, mochuelos, upupas...

En definitiva el placer de despertarse con el sonido de pezuñas de un caballo en vez del ruido de tráfico de la ciudad.